Cuando llegue mi hora, mi muerte,
te quiero a mi lado.
Cuando acuda a la cita, si hay suerte,
seré un muerto que ha ordenado
a mi corazón que siga inerte,
pues de ti está enamorado.
Y a mi alma que entretenga
a la parca…,
y que le venda fotos tuyas para verte,
para que sepa y comprenda
que tú eres mi vida.
Para que sepa y comprenda
que tú eres mi muerte….
Cuando llegue mi hora,
sin miedo iré a la cita,
pues nadie ríe sino llora,
y nada se aprecia, si no se quita.
Pero mírame a los ojos
cuando oiga la llamada,
pues grabaré tus labios rojos
y mi mirada…,
morirá de ti…, enamorada.
La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente. ahora ve en paz. Yo preciso decirte que... TE ADORO, simplemente porque existes.
domingo, 31 de mayo de 2009
Cuando llegue mi hora
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