sábado, 16 de mayo de 2009

ASOMATE

Seguro que tú puedes, venga, no te desanimes. Ábrete, déjate abrazar, déjate llevar, sacúdete los recuerdos con sabor a olvido, ya sabes, ésos que duelen, que se apegan a tu carne como ese mueble viejo que te resistes a tirar, como esa amistad que sabes que acabó, pero te da miedo lanzar por la ventana.
Venga, háblame, dime que es imposible pararse, que deseas ser una más, sencillamente eso, una más; tú misma sabes que no es así, que vales tu peso en oro, que las lágrimas que derramarás mañana, son líquidas como el mar, y saladas como su esencia, que sabes que sí tú quieres, puedes.
Levántate mañana con la convicción de que un día gris, es el preludio de un maravilloso arco iris, que la frialdad de la nieve, no es tan espesa como la calidez de los besos que aún no has dado, que el otoño, el invierno, y la temprana huida del sol en el horizonte, forman también parte de la belleza de la vida.
Asómate sin pretender que te vean, pero déjate mirar, huye del egoísmo, del interés, de la frialdad, y cuando te sientas sola, acuérdate de sus labios, del calor de su cuerpo; acuérdate del sabor de la amistad, y de estas letras que nunca tendrán un final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario